Artículo de opinión

 

 ¿Cómo se han ejecutado los planteamientos conductistas en México?

 

En el presente articulo de opinión podremos leer el punto de vista brindado por el docente José Chavarin Mayorquin, el cual es licenciado en ciencias del deporte, realizó un diplomado en lengua extranjera (inglés), realizó el diplomado de Nivelación pedagógica, tiene 8 años de experiencia en la docencia, en su recorrido laboral ha podido estar en los diferentes niveles educativos como lo son preescolar, primaria, secundaria, preparatoria, actualmente labora como maestro de educación Física en la Escuela Secundaria Estatal Alberto J. Morín ubicada en la sindicatura de Villa Unión, también funge como docente en la Escuela Secundaria Estatal Nueva Creación, además apoya como instructor de educación física en  la Escuela Naútica Mercante de Mazatlán, con toda esta experiencia académica y laboral, él nos brindara su punto de vista desde su intervención docente y como cree que se ha ejecutado el planteamiento conductista en México, ya que sabemos que muchos aspectos en nuestras vidas cambian de manera inimaginable, a la velocidad de la luz y en el momento menos pensado, sin embargo el tradicionalismo no ha dejado de ser el principal guía en la educación de nuestros abuelos, nuestros padres, nosotros como hijos y sabemos que nuestros hijos también serán parte de esta corriente pedagógica dentro de su educación.

 

Para iniciar con este artículo de opinión tengo que definir mi concepto de conductismo el cual es una corriente de la psicología que estudia la conducta o comportamiento observable de las personas ya que se según esta corriente el aprendizaje se deriva de un cambio de conducta por parte del educando. En el pasado se hicieron estudios basados en la conducta humana observable y se identificó que ésta modifica el comportamiento de los individuos tras un proceso de estímulo, respuesta y refuerzo que finaliza con el aprendizaje.

De allí que el conductismo enfatiza que el objeto de estudio no es la conciencia, sino las relaciones que se forman entre los estímulos y las respuestas que dan origen a nuevas conductas y comportamientos observables.

Si se quiere llegar a ser un buen docente es de gran importancia conocer a nuestros estudiantes, sus estilos de aprendizaje, su situación familiar, la edad y los cambios físicos, psicológicos y actitudinales que estos enfrentan porque conociendo estos aspectos es de donde partirá el docente para poder llevar a cabo una planeación que acerque al estudiante a conseguir de manera individual o grupal un aprendizaje significativo, otro aspecto básico y fundamental a la hora de planear nuestras clases es conocer las diferentes teorías pedagógicas pero en este caso abordaremos la teoría conductista y su ejecución en México.

Hoy en día tenemos acceso a cualquier información que queramos conocer sin importar la época o el siglo del que queramos saber, podemos percatarnos que las personas cambian, las ciudades crecen se actualizan, las generaciones humanas piensan y actúan de una manera diferente, los autos son más modernos, los aparatos electrónicos son más sofisticados, sin embargo hay un aspecto muy curioso en la educación mexicana y el tradicionalismo, podemos observar que desde el siglo XIX hasta la actualidad el acomodo de las aulas es completamente el mismo el maestro al frente, el pizarrón a sus espaldas y todos los alumnos de frente a él, sentados en filas que deben de estar alineadas y deben ser de conformadas por un numero equitativo de estudiantes, el alumno no debe voltear hacia los lados, no debe de platicar, únicamente tiene que estar con la vista al frente, escuchando lo que explica el docente.

El docente tradicionalista juega el papel del ser él el único que sabe, asume que sus alumnos y alumnas desconocen un mundo exterior por completo, solo permite la reproducción de los contenidos, es decir, que lo que enseña a sus alumnos lo deben de repetir de manera exacta, cuantos de nosotros no nos enfrentamos en nuestra educación con al menos 5 docentes así, y la pregunta aquí es ¿realmente aprendimos? O solo fuimos capaces de repetir y reproducir lo que en su momento teníamos que hacerlo.

En mi experiencia docente puedo asegurar que me he encontrado con muchos compañeros maestros y directivos completamente tradicionalistas, que por ejemplo si yo realizo una dinámica en donde involucre a los estudiantes, pararse de su silla, moverse de lugar, brincar, bailar o cantar dentro del salón de clases, me tachan como un mal maestro sin control de grupo o que solo voy a perder mi tiempo y hago a mis estudiantes perder su tiempo, ya que según su método tradicionalista esto no es bien visto.

 

En mi opinión personal el método tradicionalista es muy importante, conocerlo e implementarlo como docente, pero únicamente en ciertos aspectos y en ciertas clases NO TODOS LOS DÍAS NI TODAS LAS CLASES, según el contenido, el aprendizaje esperado, el contexto del grupo y la actividad a realizar sabremos que teorías pedagógicas podremos manejar en la sesión del día.

Creo que más allá de brindar conocimiento el tradicionalismo en México, nos creó traumas y miedos como estudiantes, mis familiares y amigos tienen más de una anécdota en donde hablan acerca del docente que los ordenaba memorizar los conceptos tal cual los dictaba, que le imponía que hacer en cada actividad, donde les prohibía totalmente la creatividad del estudiante, donde nos enseñaban procesos de forma mecánica y pobre de aquel que lo realizara de otra manera, en donde no se le pedía al estudiante que pensara, reflexionara o diera su opinión del tema, en donde existía el castigo físico y verbal por no seguir las indicaciones del maestro.

En todos los aspectos mencionados anteriormente estoy totalmente en desacuerdo con el tradicionalismo, ya que hoy en día con los estudios realizados en las diferentes áreas de la psicología, las teorías pedagógicas modernas nos hemos podidos percatar que lo mejor para el estudiante es hacerlo pensar, actuar, analizar, indagar, vivirlo en carne propia, sin embargo muchos maestros por comodidad o por su formación académica se niegan a cambiar su forma de trabajo tradicional, afectando así y creando un rezago educativo bastante significativo, ya que los estudiantes argumentan que realizan el trabajo por indicación del docente, pero que realmente no aprenden nada, y por consecuente la siguiente semana ya no recuerdan nada del tema visto durante la clase del maestro tradicionalista.

Platicando con mis compañeros docentes que se preocupan porque nuestros estudiantes aprendan, comentamos que ha simple vista nos damos cuenta que en nuestras escuelas y en nuestra educación actual prevalecen muchas actitudes tradicionalistas, y en cierta forma el estudiante se siente cómodo con esto, ya que asimilan y aceptan únicamente recibir indicaciones, no presentan iniciativa propia, trabajan de manera memorística, para la repetición de conceptos, no son participativos, cumplen con lo básico únicamente para obtener el documento de su importancia.

Si quieres leer un consejo de este artículo de opinión es que aceptes y tomes el método tradicionalista, para aspectos como el uso del uniforme, la puntualidad, la disciplina en clase (sin maltrato físico o verbal por parte del docente a sus estudiantes) , ciertos aspectos que sea de relevancia que conozcan los estudiantes, pero la mayor parte de tu tiempo es importante que seas un docente facilitador y mediador entre el conocimiento y el estudiante, debes proponer actividades lúdicas, en las que se mantenga el control del grupo y cuyo objetivo sea enfocarse no en quien enseña sino quien logra que sus alumnos descubran ese contenido de aprendizaje y al hacerlo lo puedan llevar a cabo en su vida diaria, no brindes un aprendizaje teórico que le servirá de poco o nada a los estudiantes, brinda un aprendizaje en el que lo relaciones con la vida diario de los estudiantes y para esto hay que hechar a volar la imaginación y la creatividad.

Al ser docente debemos considerar dos opciones, ser el maestro que hubiésemos querido tener en nuestra formación académica, o ser el maestro que quisiéramos que enseñara y formara a nuestros hijos,  como profesores nos encontramos invariablemente en relaciones, donde al estar frente a nuestros alumnos debemos ser capaces de transmitir todo aquello que confiere parte de nuestra cultura inmersa en otras, dando lugar a un sentido más amplio de la educación, donde no sólo estamos expuestos a lo que somos como cultura nacional, sino a lo que nos transmiten y nos "enseñan" otras culturas, formándonos un criterio y forma de ser. El ser profesor es uno de los privilegios más grandes del ser humano, pues precisamente con su labor está ejerciendo y disfrutando los goces de enseñar nuevos conocimientos y descubrir nuevos horizontes. Y existe una frase que lo define perfectamente "Ser maestro es el más bello oficio del mundo; su misión es permitir a todos apropiarse de los conocimientos".

Ahora una pregunta nos surge, ¿cómo podemos lograr que nuestros estudiantes se apropien del conocimiento? Para poder dar respuesta, establecemos como punto de partida que se requiere del acto de la enseñanza por parte de un maestro para que un alumno aprenda y a este acto, se le llama "proceso educativo", donde "el alumno recibe una cultura académica; entrar en contacto significa que el aprendiz incorpora cognitiva, emocional, motriz y actitudinalmente esa cultura académica… prosiguiendo el proceso de socialización iniciado en la familia".

 

 

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